Conoce Isabela

Isabela, la más grande de las islas Galápagos, ocupa casi el 60% de la superficie terrestre del Archipiélago, con una extensión de 4.588 kilómetros cuadrados (1.790 millas cuadradas). Se trata de una isla relativamente joven de aproximadamente un millón de años, originada por seis formaciones volcánicas, cinco aún en actividad.

Isabela fue colonizada en 1897 por la familia Gil. Esta, se dedicó a la agricultura en la que, hasta entonces, era una isla inhabitada. Durante la Segunda Guerra Mundial, militares norteamericanos establecieron una base militar a pocos kilómetros de la población principal, Puerto Villamil. Entre 1946 y 1959 funcionó allí una colonia penal, de cuya existencia se conservan relatos dramáticos. Fue, durante la década de 1970, cuando empezaron a establecerse más pobladores en la isla, dedicados, sobre todo, a la pesca y a la agricultura.

Isabela goza de un clima tropical. Entre enero y mayo es la época de mayor calor, con cielos despejados y temperaturas que pueden llegar a los 38º centígrados en sombra y hasta 40º centígrados a la intemperie. El resto del año, hasta diciembre, el clima se torna más fresco, con lluvias ocasionales acompañadas de bruma, sobre todo en las partes altas de la isla. Isabela tiene mucho que mostrar, por lo que es recomendable recorrerla durante varios días para disfrutar de los distintos atractivos que ofrece su entorno natural y humano, de enorme interés para los visitantes.

A Isabela se puede llegar por mar, navegando unas dos horas, desde la isla Santa Cruz, o por vía aérea, en un vuelo de 25 minutos desde Baltra o de 40 minutos desde San Cristóbal. La población de Isabela se ha volcado con entusiasmo al desarrollo de servicios turísticos, procurando mantener condiciones de respeto al ambiente y a las especies de flora y fauna que allí habitan.